La siguiente es una entrevista realizada al psic. Pedro Bastidas (psicopedro29), Director de Parejas en Consulta:
- ¿Qué tan común son las relaciones con diferencias de edades?
No dispongo de estadísticas al respecto; pero por observación estimo que son más frecuentes las relaciones entre personas con edades similares, respecto a aquellas relaciones donde la diferencia es mucho más marcada. Es decir, es más frecuente que se establezcan relaciones entre personas pertenecientes a los mismos grupos etarios o cercanos que entre personas bastante distanciadas en este sentido. Creo que lo anterior es verificable con una investigación estadística local, regional, nacional o mundial, que obviamente yo no he realizado y desconozco si alguna persona o institución haya hecho.
La edad de las personas es una, entre muchas variables, que incide en el éxito o fracaso de una relación. Las investigaciones adelantadas por psicólogos sociales y sociólogos han establecido que la tendencia de las personas es a relacionarse con otras cuyos aspectos resulten homogámicos, es decir, similares, cercanos o parecidos. Esto se refiere a edad, nivel socioeconómico, grupo étnico, religión, nivel de educación, atractivo físico, valores y percepciones de intercambio social.
(Fuente: Prevención de los conflictos de pareja. Morfa Díaz, José (2003). Capítulo 1. Elección de Pareja. Pág 17, Editorial Desclée de Brouwer. Bilbao, España.
– ¿Afecta tener una relación con una persona mayor que yo?
Influye, indudablemente; pero sus efectos no responden solamente a la diferencia de edad. Otros factores, aparte de éste, inciden en una relación de pareja: compatibilidad, intereses comunes, madurez emocional, niveles de intimidad, pasión y compromiso, factores económicos, influencias de las familias, experiencias, sexualidad, nivel educativo y un largo etc.
– ¿Cuándo comienzo a verme afectada por una relación donde mi pareja me lleva varios años de diferencia, el factor principal es esa diferencia de edad, o no necesariamente?
No necesariamente. Asociada a una diferencia de edad pronunciada encontramos la llamada “brecha generacional” y es donde podría estar el núcleo de las dificultades; pero como en todo lo que es humano, no es posible establecer lo anterior como un criterio que se cumple indefectiblemente. Cuando entre las personas existen diferencias importantes al respecto, salvo que exista un adecuado manejo de expectativas y experiencias tan diversas, los resultados podrían ser desfavorables.
Es necesario resaltar que no es la edad en si misma, sino que entre personas con marcadas diferencias de edades, existirán gustos, actitudes, experiencias y expectativas muy diferentes, que exigen altísimas capacidades de comunicación, negociación y respeto de acuerdos para que la relación funcione.
– ¿Qué debo hacer cuando la relación comienza a tener problemas?
El diálogo adecuado es un excelente recurso. El apoyo profesional también lo es cuando se solicita a tiempo y se está comprometido con la búsqueda de soluciones
– Como especialista, ¿Qué recomienda a las parejas que se llevan varios años de diferencia?
Maximizar y disfrutar los aspectos comunes y enriquecerse, respetar, negociar y disfrutar las diferencias. Comunicarse claramente sus expectativas. Procurarse apoyo profesional si surgen desavenencias importantes
– ¿En qué consiste la terapia para este tipo de parejas?
En hacer consciencia de las elecciones realizadas, por una parte, y apoyar en un proceso de comunicación, negociación y respeto de acuerdos. Se deben abordar las expectativas de cada uno y sobre éstas realizar un proceso de redefiniciones que puede apuntalar la relación.
– ¿Cuándo conseguimos solucionar los problemas?
Cuando se abordan las causas conscientes y no conscientes de los mismos. Y luego, se realiza un proceso de cambios que exigen compromiso y, muchas veces la mediación de personal especializado.
– ¿Existe una recomendación en cuanto a la diferencia de años? Es decir, por ejemplo, no llevarse más de 10 años, o esto es indiferente.
Como ya indiqué, la edad en si misma no es causa de problemas ni de éxito conyugal; salvo que sea marcadamente diferente (ejemplo: 22 vs. 65 años).
Y sin embargo, no se puede asegurar que tanta diferencia hará fracasar la relación; como tampoco se puede sostener que si las personas tienen edades similares tendrán éxito en su relación.
– ¿Cuándo afecta más la relación, en el caso que el hombre sea mayor o la mujer y por qué?
Los estudios a los que me referí anteriormente señalan que la tendencia es a que el hombre tenga más edad que la mujer en el terreno de las relaciones de pareja. Me atrevo a asegurar que es lo más frecuente. Existen más dificultades cuando es la mujer quien es marcadamente mayor que el hombre; pero debo advertir que en esas situaciones influyen “expectativas y mandatos socioculturales”, es decir, a la mujer se le presiona para conservarse atractiva y joven a los ojos de los demás y, obviamente, tener más edad que el hombre, aparte de ir en contravía de lo más frecuente, no le ayuda a cumplir tales “normas o pautas” sociales.
– ¿Tienen mayor éxito cuando se llevan más años o es menor la diferencia?
No me es posible señalar que el mayor o menor éxito depende solamente de la diferencia de edades. Si la similitud de edades fuese por sí sola un factor de éxito, las tasas de separaciones serían menores, porque la similitud es lo más frecuente que ocurre. Podría decir que, salvo diferencias muy ostensibles, las edades en si mismas no determinan el fracaso o éxito de una relación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario